domingo, 17 de julio de 2011

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Me gustaría saber cómo lo haces, como eres capaz de arrastrarte en otros cuerpos si es en mí en quien piensas. Me gustaría saber cómo puedes soportar el calor de otras pieles si soy yo la que te da frio. Como sobrevives a los besos de otras cuando te faltan los míos porque yo no soy capaz de robarle a la noche ni un suspiro de otras respiraciones que no sean la tuya. Aún no entiendo cómo me miras a la cara, cómo invades mis ojos para robarme la luz cuando ya compartes tus noches a oscuras con otras miradas. Todavía me pregunto cómo puede ser tan mágico a pesar de haberte empeñado en ser ese cuentacuentos repletos de mentiras que escuecen en cada arañazo que me dejaste aquella noche en la que tus pupilas no me dejaban leer la verdad de tus te quieros. Y ya no sé si es tu obsesión o ese poder que tengo sobre ti el que no consigue desatarme de tu vida pero hay algo dentro de mí que me dice que acabe con todo, que el mar no es eterno y que el dolor se mezcla entre nosotros esquivando el destino.